Lo eterno

La felicidad es momentánea, pero su recuerdo es eterno

 

Porque la vida se compone de pequeños momentos, buenos y malos, donde todos juntos, unos tras otros, forman una historia; nuestra historia.

Según dicen, son aquellas malas vivencias las que nos marcan de una forma especial, inolvidable, casi eterna, a lo largo de nuestra vida. Parece que todo lo negativo tiene un peso inigualable en nuestros corazones, que es instintivo recordar cada cierto tiempo lo que antaño nos hizo sufrir, abrazando fuertemente al dolor.

Por suerte, con el paso de los años me he dado cuenta que lo bueno tampoco se olvida. Siempre está ahí y, me atrevería a decir, que incluso de forma más intensa. Me refiero a esas cosas que sin esperarlas, y mucho menos sin buscarlas, suceden de forma espontánea, cargadas de magia, y que nos hacen encontrar una razón más a nuestra existencia. Esas cosas que, aunque no te termines de creer, nos hacen más grandes, nos hacen crecer a base de ilusiones y sueños, nos hacen ser mejores personas y creer en los cuentos que una vez de niños escuchamos.

Sí, no te equivocas, me refiero a ti y a mí. A ese preciso instante, a esa chispa que se encendió en el lugar y en el momento justo. A esa fuerza que nos unió y que, estoy seguro, siempre nos mantendrá juntos. A ese sueño que, cultivado desde niño y después de casi 32 años, se hace realidad. A ese correo electrónico. A ese primer abrazo en el coche. Y, sobre todo, a ese te quiero que nunca me cansaré de escuchar.

Porque, por muchos años que pasen, siempre lo recordaré…

La felicidad es momentánea, pero su recuerdo es eterno

 

Porque la vida se compone de pequeños momentos, buenos y malos, donde todos juntos, unos tras otros, forman una historia; nuestra historia.

Según dicen, son aquellas malas vivencias las que nos marcan de una forma especial, inolvidable, casi eterna, a lo largo de nuestra vida. Parece que todo lo negativo tiene un peso inigualable en nuestros corazones, que es instintivo recordar cada cierto tiempo lo que antaño nos hizo sufrir, abrazando fuertemente al dolor.

Por suerte, con el paso de los años me he dado cuenta que lo bueno tampoco se olvida. Siempre está ahí y, me atrevería a decir, que incluso de forma más intensa. Me refiero a esas cosas que sin esperarlas, y mucho menos sin buscarlas, suceden de forma espontánea, cargadas de magia, y que nos hacen encontrar una razón más a nuestra existencia. Esas cosas que, aunque no te termines de creer, nos hacen más grandes, nos hacen crecer a base de ilusiones y sueños, nos hacen ser mejores personas y creer en los cuentos que una vez de niños escuchamos.

Sí, no te equivocas, me refiero a ti y a mí. A ese preciso instante, a esa chispa que se encendió en el lugar y en el momento justo. A esa fuerza que nos unió y que, estoy seguro, siempre nos mantendrá juntos. A ese sueño que, cultivado desde niño y después de casi 32 años, se hace realidad. A ese correo electrónico. A ese primer abrazo en el coche. Y, sobre todo, a ese te quiero que nunca me cansaré de escuchar.

Porque, por muchos años que pasen, siempre lo recordaré…

About the author

Jorge Vilaplana

Comunicador con ganas de vivir, sentir y soñar. Formando parte de @Talk2Us_. Socio de @aerco_comunidad. Me puedes leer en @phusions y @Themapmakers

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2 Comments on “Lo eterno

  1. Belén Arcones

    Coincido contigo: la vida se compone de momentos, conversaciones, … “Aquellas pequeñas cosas” que diría el maestro Serrat

    Reply
    1. admin

      De momentos, conversaciones, instantes… Cotidianos, nada fuera de lo normal, pero que te lleguen al corazón, que den sentido a tu existencia.
      Efectivamente, de aquellas pequeñas cosas… 😉

      Reply

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